Pues, en este posteo compartiré algunas experiencias que he tenido en el país de Colombia, en donde actualmente escribo.
Pues, después de salir a las 7:00a el 11 de diciembre hacia el aeropuerto, partí a las 9:30 hacia la Ciudad de México donde se conectaba el vuelo que a fin de cuentas, me llevaría a una tierra lejana y exótica. Llegué a la gran capital colombiana a las 7:30p ese día y allí me encontré con mi amigo bacano, Óscar. Estaba fatigado y por lo tanto, nos fuimos a dormir. Lo bueno es que el clima en Bogotá es fresco y por eso, estaba acostumbrado y confortable. La próxima mañana, después de dormir poco, salimos para Girardot, a donde vive mi amigo. Allí estuve la primera semana, haciendo muy poco, pasando el tiempo en la piscina por la calor insoportable y caminando por la ciudad. Aunque, sucedió algo insólito. Me enfermé de la barriga, inusual y algo que muestra que realmente me encuentro en un país bastante exótico aunque busque similitudes entre este y otros viajes anteriores. Esta vez, me doy cuenta que estoy bien lejos y que todo es realmente diferente.
Colombia es un país hermoso, colorido, tropical y sobre todo, montañoso. Ahora les comparte lo que presencié hoy día en ruta a la ciudad de Perreira.
Pensaba esta semana hacia qué rumbo ir, norte o sur, este? (pues, esto no es opción dado que allí la presencia guerrilla es palpable y una seria amenaza al turista). Por fin decidí salir del pueblo de Girardot y emprender un viaje hacia la costa caribeña, haciendo parada en Cartagena de Indias y después en Santa Marta, el destino turístico colombiano por excelencia. Pues, subí la ven y partí rumbo a Perreira después de llegar a la ciudad de Ibagué. Y pues, se supone que el viaje de Ibagué a Perreira es de 3 1-2 horas, pero resulta que el viajó demoró 5 horas debido a tantos factores. Debido a la dificultad que presenta transitar por las montañas, el tráfico en varios sitios estaba parado totalmente y por más de 10 minutos a la vez. La gente se bajaba y prefería caminar en lugar de estar sentados en esa fila de autos, camiones, remolques, autobuses…que parecía interminable. Y, yo, con un dolor de cabeza, y con unas ganas de ir al baño que no aguantaba más al igual que los otros que se quejaban continuamente. Se me había olvidado lo incómodo que puede resultar no tener el permiso de bajar la guagua y tener que aguantar las ganas. Pues, llegó al grado donde me atrevía saltar la ventana en mi desesperación, de hecho la abrí. Pues, le rogué al conductor y me permitió bajar a aliviar y detrás de mí, los muchachos que llevaban horas quejándose se bajaron, también. Me sentí como un verdadero líder y héroe.
Pues, los paisjaes son tan hermosos que quedé cautivo de ese vista. Montañas majestuosas, imperantes y peligrosas…eso de vaivén, sube y baja, curva tras curva, !no se pueden imaginar! Ya me parecía una verdadera exageración tanta curva, qué país. Puede usted imaginar lo difícil que resulta el comercio y aun las vacaciones en tal panorama…las montañas-su belleza y tormenta. Pues, subimos tan elevado que viajábamos por las nubes en una lluvia torrencial que no permitía ver nada a través de las ventanas polarizadas, sucias y humedecidas.
Cuando ya se agotaba mi paciencia y mi barriga clamaba por alimento (he aprendido a no comer nada antes de emprender un viaje en estas precarias condiciones y ambiente debido a mi estómago sensible y suelto) por fin llegamos a la ciudad de Perreira, una ciudad hermosa con un transfondo de montañas y edificios altos que parecen ser departamentos y condominios…no lo sé. Pero, la vista es tan hermosa que estoy contento de haber salido del confort del departamento de mi amigo Óscar, para conocer el pueblo colombiano.
Pues, aquí estoy escribiendo en un ciber en la segunda planta de un edificio que da hacia una avenida en el centro de Perreira. Por ahora, el día ha culminado y ahora toca gozar un postre, después de haber cenada un rico platillo ¨paisa¨. Regresaré al hotel cuya habitación sencilla me salió en 30.000 pesos colombianos, el equivalente de 15$US. Pienso quedar en esta hermosa ciudad, explorarla unos días y después seguir mi viaje hacia Medellín, que espero se encuentre a menos de 5 horas de aquí, allí veremos. Continuamos el viaje, mañana.
20 de diciembre: Perreira
Sigo aquí en la hermosa ciudad de Perreira y hoy les contaré de la familia indígena.
Colombia, al igual como tantos países del mundo, goza de su variedad lingüística y por ende, cultural. Existen varios pueblos, ajenos al español que nosotros hablamos, cuyo origen es precisamente nativo. Es decir, ellos no provienen de tierras lejanas sino que ellos realmente pertenecen y se originan aquí hace miles de años. Pues, pasando por las calles, me encontré con un niño que bulliciosamente exclamó, “regale una moneda.” Un poco sorprendido por este niño, me detuve allí al lado de los dos, uno de unos 4 años y otro que apenas caminaba. El pequeño jugaba con un carrito de plástico bien desgastado mientras el otro lanzaba un vaso hacia los cuerpos que deambulaban de un lugar a otro en una ola sin cesar. Me conmovió que ambos parecían que vivían en la calle puesto que sus rostros cubiertos de polvo, lo declaraban. Estaban despeinados de baja estatura, típicos de indígenas antes vistos en las calles, debido a la nesnutrición y arduo trabajo físico. Me pregunté dónde estaría la madre y cómo un padre podría dejar a sus hijos, como huérfanos ante tantos peligros en una ciudad de cientos de miles de habitantes. ¿Cómo?, me preguntaba, cómo puede ser. Me impresionó que el menor, se entretenía con algo tan simple como lo es un juguete de plástico…tan barato, pero con tanto valor para alguien curioso, de tanta imaginación. El niño estaba desapercibido del hecho que no se encontraba ninguno de sus padres y que realmente, la vida que lleva es algo fuera de serie…la vida que le tocó vivir.
22 de diciembre: Medellín
Pues, ayer salí de la ciudad de Perreira, que me gustó mucho rumbo a Medellín. Pero, como temía hacer el viaje de 5 horas puesto que la última vez que lo hice me medio muero de náuseas y de vomitar tanto (incluso hasta por la nariz-tragedia que elaboraré después). Pues, le pregunté a la señorita que me recomendara una ciudad a 2 1-2 horas de allí y resultó ser La Pintada. Pues, el viaje esta vez no fue nada pesado. Por lo general, se viaja justo al lado de la montaña, siguiendo su vertiginosos caminos…de un lado a otro, de arribe para abajo, pero no. Esta vez fue diferente. Fue casi recto y entre las montañas no en sus escarpadas cimas. Pues, muy a gusto llegamos a La Pintada, un pueblo con calles no pavimentadas y que era posible cruzar en cuestión de unos 15 minutos. A la distancia, divisé un hotel cuyo rótulo indicaba tenía piscina, jacuzzi, todas las comodidades pues. Me imaginé que costaría una fortuna pero no…sólo 20.000 pesos colombianos (10$US). Pues, lo primero que hacer, la piscina para un chapuzón. Después seguí el camino buscando un cajero automático para retirar dinero, lo cual no encontré. He allí el detalle…no tenía suficiente dinero para cenar esa noche y salir el próximo día (tampoco cambiaban dólares) y pues, me tocó abandonar el hotel a las 6:30p y dirigirme hacia Medellín-menos mal que había descansado dos horas. Llegué a Medellín a las 9:30p en su gran terminal y cené un delicioso platillo Paisa…típico de la región paisa. Y, a buscar hotel. Hoy día me encuentro hospedado en el Hostal Odeón, pequeño, acogedor y barato, 25.000 pesos. Pues, esta mañana cuando salí, al ver tanta gente me abrumó…cómo es posible que se pueda vivir en estas condiciones, todo apiñado y estresante. Si es que puedo relajar, pienso pasar la Navidad aquí, lo cual requiere estar aquí durante 4 días y después seguir el viaje. Seguimos la aventura. Y, todavía me restan 19 días…no llevo ni la mitad!
Medellín-24 de diciembre
Pues, sigo en esta fascinante ciudad, hogar de Botero y de millones de habitantes. Una impresión general de la ciudad: es preciosa, ubicada entre montes vigorosos, repletos de vida, verdes y de pueblos paisas…en esta ciudad, se puede encontrar todo lo que uno quiere para pasar unas vacaciones inolvidables. Es una de la ciudades principales, donde lo que más llama la atención es la cantidad superflua de gente que deambula las calles. Es tan extremo, que aun en un centro comercial, no es posible ni traversarlo por el gentío que contiene (que me supongo hace sus compras navideñas y de reyes). Sea por la época o no, esto se tendría que averigüar al venir en otra época (segun los paisas, es por la época, o sea, que no es normal, pero difícil imaginarlo sin verlo). Por ahora, les cuento que si buscan un sitio para relajar, esto es una imposibilidad en Medellín.
Yo estoy hospedado en el mero centro, al lado del Parque de Bólivar en la calle 54? En el Hostal Odeón, el ambiente es tranquilo, pero al salir, inmediatamente se lo sofoca el tumulto de ambulantes que publican las gangas que ofrecen a voz de cuello.
Un análisis económico-comercial:
Si bien en México se puede topar con los vendedores ambulantes, aquellos que no arriendan un local sino que comercian en los parques, las calles, etc. aquí en Colombia lo percibo aun más. Recuerdo en España, la gente que vendía ilegalmente y que a toda hora era acosada por la policía que pretendía erradicarlo sin éxito. Pero, por lo menos, allí se sabía claramente, indudablemente, que la venta ambulante es ilegal y sancionada. Pero, todo es diferente en Colombia. Aquí no parece haber alternativa. Es un estilo de vida. No hay nada ilícito sino que al contrario, es honrado y refleja el instinto humano de la supervivencia…ellos simplemente pretenden ganarse la vida, y lograr una independencia económica a base de sus esfuerzos, luchas, a costa aun de su propia salud. ¿Puede usted imaginar lo que es vender cada día al lado de miles de otros vendedores, los mismos productos, imitación, piratería en el calor del sol, inhalando los humos irritantes producto de la falta de un buen escape. La ciudad está tan contaminada, que apenas llevo cuatro días y la fatiga y la dificultad al respirar me recuerda que ésta no es mi tierra y que en Colombia, la vida es difícil. Me pregunto:¿con tantos que se cansan y prefieren partir a la Madre Patria, en lugar de soportar las injusticias, injurias, torturas, crimen, delincuencia, asechanzas y escasez, cómo estos que siguen luchando por un país libre de guerrilla y tortura pueden permanecer aquí después de una vida de necesidad? !Cuánto más se puede soportar!-vaya que el ser humano es fuerte y capaz de luchar por la supervivencia en condiciones tan precarias aun peligrando cotidianamente su existencia.
Para entender esta entrada, es necesario venir y presenciar las multitudes al intentar cruzar una vía o subir el vagón del metro…es realmente asombroso y desafiante. En México, lo había presenciado, pero Colombia me ha impactado. Quizá por el hecho que tengo alumnos colombianos, brillantes, a quienes educo que no dejan de impresionarme al decir: <<regresar a Colombia?-no, yo no, yo no volvería ni para visitar!>> Estas palabras me impactan pero creo que ahora paulatinamente voy comprendiendo su reacción y razonamiento…no tiene sentido volver a la tierra que te vio nacer, si en ese momento, te abandonó para que independientemente de su apoyo, se aprenda a sobrevivir. ¿Cómo se puede dejar el confort, la familia, lo conocido, la costumbre en busca de una vida mejor? ¿Será que los alumnos a quienes yo formo son una anomalía, una irregularidad por el simple hecho de estudiar en el extranjero y ser, hasta la fecha, de bella presencia, dotados y de ascendencia europea? Pues, después de haber encontrado a la diáspora colombiana al otro lado del Atlántico en el bello país español, haberlos interrogado y haber recibido la misma reacción, me doy cuenta que esta actitud, se comparte entre un gran por ciento de los expatriados que decidieron forjar adelante pero no en su propia tierra sino que a miles de millas, en un mundo, otra órbita, otro tiempo y espacio, en el mundo “desarrollado.”
Medellín-25 de diciembre
Una vez más, escribiendo. Sabes….lo que más me encanta de las vaca(ciones) es tener la oportunidad y el deseo de dedicarme a la escritura, sobre todo ahora que aprovecho el blog para redactar sucesos trascendentes para mi vida, y por consiguiente para aquéllos que lo leerán y que aprenderán en las charlas que auspiciaré en las aulas universitarias.
El nacimiento de Cristo Jesús
Hoy día, fecha en que por tradición se celebra el nacimiento de nuestro Señor JesuCristo, quisiera compartir algunas reflexiones con ustedes, sobre mi recorrer espiritual. Primeramente, en cuanto al nacimiento, es evidente que la elección de esta fecha tiene sus orígenes en la conveniencia, como es por naturaleza y no en la historia aparte de la errada. Al elegir lo hacemos a base de nuestra conveniencia…es decir, a base de lo que más me convendrá. En este caso, la mayor cuestión religiosa de la fe cristiana, el nacimiento del Mesías, al elegir un día se tenía la meta de fortalecer el dominio y control religioso aunque fuera necesario manipular, torcer e incluso inventar realidades. Para complacer y unir dentro del Imperio romano a los pueblos paganos, a cristianos y judíos, se eligió el 25 de diciembre aunque quedara claro que esta fecha es exageradamente imprecisa.
¿Por qué era tan importante este personaje?`Pues, por el cumplimiento de profecías a su perfección. Es decir, no logró impactar el mundo en su corte edad sino que el pueblo judío ya lo esperaría por cientos e incluso, miles de años. Estaban cansados, angustiados y subyugados bajo los egipcios, los babilonios, los asirios y eventualmente, los romanos. Él impactó más que nada, porque su vida no era un misterio. El tenía una misión que cumplir y los letrados, lo tenían bien presente desde su nacimiento hasta cuando se manifestó en las sinagogas a enseñar a los mayores sabios y doctos de la ley. ¿Cómo puede un hombre presentarse y cumplir tantas profecías a la perfección aun si fuera adrede? El verdadero milagro de la vida de Jesús resta en cómo Dios, porque nadie más pudo deliberarlo, pudo preparar el camino e imponer su voluntad de tal manera que se cumplieran las profecías…he allí, donde resta mi fe!
La perpetuación de este credo a través de tantos siglos es asombrosa. Puede imaginar cuál precio se ha pagado para mantener este dogma vivo…imaginen ustedes las vidas que fueron y siguen siendo sacrificadas. Sólo basta entrar a las gigantescas y abundantes miles de construcciones y templos dedicados e inspirados por este hombre que logró, en unos 3 años de activa carrera, penetrar las mentes, las manos, el alma de tantos creyentes, feligreses que se han aferrado a esta fecha del nacimiento más celebrado en el mundo aun por culturas no judeo cristianas.
En este día, el 25 de diciembre, se percibe en cualquier rincón de la tierra, sea directa o indirectamente motivado por los cristianos, el impacto que este hombres sigue teniendo aunque es también verdad que se lo ha modificado y filtrado por tantas fiestas paganas, lo cual es completamente natural pues han transcurrido miles de años-a fin de cuentas, quién fue la inspiración de las luces, el arbolito, los regalos, el Santa Claus, Papá Noel, todo celebrado en estos días?. En EE.UU. por lo menos, el día es feriado (también lo es aquí en Medellín donde escribo) del trabajo justamente por este acontecimieno, lo cual afecta directamente a creyentes y a incrédulos, todo por el nacimiento de un hombre. En esta época navideña, el mundo se detiene a observar, escuchar y presenciar el espíritu navideño en sus multiforme manifestaciones, el hombre Jesús de Nazaret es justamente el motivo de la celebración, sea que se aferre con la multitud a celebrarlo o no. De hecho, la mayoría lo aprovecha al recibir el aguinaldo, las bonificaciones de fin de año o simplemente, un día con familia, todos lo aprovechamos.
En lo personal, signfica mucho aunque no sea la fecha más celebrada para mí…Él ciertamente no nació un 25 de diciembre sino que me impacta al diario, cada día del año. En mi caso, la fecha má celebrada, es el día que nació para mí, el 1 de junio, 1997, cuando me sujeté a su dominio sobre mi persona y tuve el máximo renacimiento que cambió e hizo girar mi vida en un rumbo tan distinto. El día en que el Señor vino a reinar en mi corazón y dirigir cada paso que doy, aun en este momento, 10 1/2 años después cuando puedo compartir estas simples palabras con ustedes. En esta época navideña, acéptelo o no, es difícil aun insinuar que el nacimiento de Jesús en Belén de Judea, no lo ha impactado. Todos somos favorecidos de su multiforme gracia…aunque sólo participe al disfrutar del alumbrado de las casas, en los centros comerciales o en los cantos que proclaman su nacimiento y retiñen durante este día, el día que se humanó Dios para trastornar aun los de historia al cambiar el sistema de calendarización a base del año de su nacimiento (aunque es más probable que haya nacido en el año 4 A. de C) el Antes y Después del nacimiento de Él.
30 de dic-Sincelejo, Colombia
Pues, después de salir de Medellín, me detuve en varias ciudades en trayecto a Cartagena. De Medellín viajé hacia Tarazá donde en la buseta conocí a Marta. Ella es una joven, miembro de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia quien me orientó acerca los lugares a visitar en su ciudad de Tarazá. Allí visité Piedras, sitio donde se pueden apreciar hermosos saltos, cascadas y nadar en el agua cristalina del río que fluye por sus contornos. Pasé la tarde explorando y me topé con iguanas de tamaño nunca antes vistos por mí en la naturaleza. Lo que más me encanta es el agua y la exploración y en el caso de Colombia, siempre es fácil encontrar un charco donde refrescar del calor agobiante que se siente durante esta época, a pesar de estar en temporada fresca (Colombia no goza de estaciones típicas de Texas por se ubicación en la línea ecuatorial) y su clima se mantiene relativamente estable aunque se dice que los “veranos” son aun más calurosos (gracias a Dios, decidí venir cuando se lo considera fresco). Pues, por la tarde, asistí a un culto en lo alto de una colina en el pueblo donde se predica el nombre de Jesús en un edificio de unos 1000 pies cuadrados a una congregación de 200 miembros. La estructura es de construcción rústica, pues no aparecen lujos sino que en el calor se reúnen bajo su techo. Después del culto, me encontré con Marta quien asiste a la Iglesia Central de unos 400 miembros. Allí, puesto que canta en el grupo también, nos pusimos a glorificar al Señor con canto en la vía pública. Pronto, teníamos una audiencia quien se gozaba con nosotros. Fue una noche fantástica llena de emoción pues ya extraño compartir el canto con los hermanos. El próximo día, salí rumbo a Cartagena y a unas 3 horas de Tarazá, llegué a Montería donde pasé un día caminando en el parque central, bien iluminado y adornado de plantas tropicales y de montones de personas que se reúnen allí para gozar de una charla con los amigos. Esto es lo que más me encanta del diseño de la ciudad típica, todas comparten una plaza central en frente de la parroquia católica, donde se puede encontrar las amistades y disfrutar de un helado al convivir. Eso fue el día 28 y 29 y hoy día, el 30 me encuentro en Sincelejo a unas 3 horas de Cartagena. Por fin, llegaré a este hermosa ciudad histórica y costeña donde podré nadar en las cálidas aguas del Caribe una vez más (la última vez fue en la República dominicana justo un año atrás cuando la visitaba). Salgo en unas 2 horas hacia allá y después le contaré sobre los atractivos turísticos que proporciona.
2 de enero-2008! Cartagena, Colombia
Después de recorrer cientos de kilometros, por fin me encuentro en Cartagena, al final de mi recorrido, una preciosa ciudad donde se funde la historia y la modernidad. Es una de las ciudades más antiguas de Colombia, lógicamente por su ubicación. Se encuentra en el mar Caribe a unas 15 horas al norte de Bogotá. Me tardó varias semanas para llegar pues opté por recorrer la región norte occidental del país en buseta o guagua, camión, taxi (la última parte), etc. Aquí llegué el día 30 y pienso estar dos días más antes de volar hacia Bogotá donde después de 31 días, terminará mi odisea colombiana. Recibir el año nuevo en Cartagena fue maravilloso por estar justo al lado del mar, escuchar los sones por doquier, donde la gente se reunía para recibirlo, acompañados de unas chelas (cervezas) y su guitarra. Había conciertos al aire libre por todo el centro amurallada (parte antigua de la ciudad que está rodeada de una gran muralla que se usaba de protección contra invasores, piratas, etc.). Este es el primer sitio en Colombia donde yo percibo al turista…he escuchado el alemán, el italiano, el ríoplatense argentino y el francés. En ninguna otra ciudad, hasta la fecha, lo percibí como destino turístico. En México, al contrario, hay extranjeros turistas en cualquier rincón, aun en los pequéños pueblos, pero lamentablemente, no es el caso aquí en Colombia.
En cuanto a la seguridad que tanto preocupa al mundo, les cuento que Colombia es un país pacífico, a pesar de la crueldad realizada contra sus propios gobernantes y conciudadanos al secuestrar y torturar las FARC. Me he sentido de lo más relajado y nunca sentí amenaza contra mi persona ni mi seguridad.
Los colombianos son un pueblo feliz, agradecido y súper trabajodor! La pobreza se palpa pero tambíén la música y la felicidad. Es increíble lo dichoso que puede vivir un pueblo necesitado…un enigma: ¿quién vive más feliz-el mundo desarrollado o aquél en vías de desarrollo? Difícilmente se podría decir por la alegría que vivifica esta hermosa ciudad. A cualquiera que deseara visitar el extranjero, primeramente les recomendaría México, porque MÉXICO ES MÁGICO. Y, segundo, les animaría conocer Colombia pues a mí me acogió y verdaderamente convierte el corazón triste este país precioso! Por sus paisajes, su diversidad biológica y el tiempo tan agradable que hace, le otorgo mi mayor recomendación
Cartagena de Indias-4 de enero, 2008
Pues, en esta entrada describiré el centro amurallado y la economía informal dentro de sus contornos.
Es difícil transitar por los angostos caminos del Centro Amurrallado de Cartagena de Indias que es la zona donde, por lo general, se hospedan los turistas que en su mayoría son colombianos. Lo que más me impresiona de este sitio es el simple hecho de que esté amurrallado, que en antaño protegía la ciudad, hoy día protege los intereses turísticos. Es el área más antigua de la ciudad y donde se ubican los monumentos arquitectónicos, religiosos y artísticos de mayor renombre donde se puede transitar libremente sin la preocupación del transporte público, pues le es prohibido el paso por allí. De hecho, el sitio es antiguo y como es típico, los senderos son estrechos, apenas hay suficiente espacio para pasar un taxi. Esta zona es quizá la más confusa donde jamás he estado. Debido precisamente a su limitado espacio, falta de planificación y similitud entre las construcciones, me ha sido un verdadero reto regresar a mi hotel, en toda ocasión. Hoy, después de 6 días, empiezo a situarme y a transitar con mayor facilidad. Este sitio me recuerde del centro histórico de Cuernavaca…es misterioso y se concentra tanta gente allí, todos en busca de una escapatoria, un alivio de las presiones cotidianas dentro de sus confines. Quizá sea parecido al fenómeno que se da en Cuernavaca, donde los chilangos construyen sus casas para escapar el estrés y el bullicio del D.F. en los fines de semana y en toda ocasión festiva. Pues, así lo siento aquí.
Cartagena es una ciudad grande y donde la pobreza es exageradamente palpable al atravesar esos baluartes. A menudo, he abordado la buseta para viajar más económicamente que en taxi o moto, y conocer esos rincones que me son ocultos al recluirme en mi claustro pleno de almacenes destinados al turista. !Imagínate salir de Cartagena y pensar que el centro amurallado o las Islas del Rosario, Playa Blanca, etc. representan el núcleo colombiano! Sin embargo, aun dentro de sus delimitaciones, se hallan ambulantes que venden un sinfín de artículos y de esta manera, se llegan a conocer los cartageneros pobres y los turistas, al pretender venderles fruta fresca, aguas, artesanías, perros (calientes), minutos…ah, lo minuteros mágicos. Lo más interesante!
Los minuteros son vendedores de minutos a fijos o a celular, nacional y a veces, de llamadas internacionales. Estos personajes no los había encontrado en ningún otro país, hasta la fecha y su labor es fácil y se requiere de poca inversión. No alquilan ningún local sino que simplemente se plantan en la calle y vociferan “minutos, minutos.” Conocí a una chica llamada Marta que compraba 10.000 minutos y vendía cada minuto a 300 pesos. Imaginen el lucro! Si en EE.UU. yo pudiera vender los tres mil minutos que compro por mi plan a 10 centavos (200 pesos co). Con un costo inicial de $60US, los vendería a 10 centavos o 200 pesos colombianos, así podría ganar (300$-60$)—240 dólares! Y, aquí donde un obrero gana 350 dólares por mes, eso podría resultar un buen negocio. ¿Imagina usted trabajar de minutero? Parece idea absurda en EE.UU. pero en estos países, es mucho mejor que mendingar o hurtar. Para sobrevivir, se tiene que ser creativo y en este caso, felicito a los minuteros por ingeniársela y trabajar inteligentemente para conseguir los bienes necesarios para vivir el día!
Ay profesor Tamez! Lei acerca de su viaje a Cartagena. Me moria de la risa al leer acerca de los minuteros…
A pesar de que voy todos los anos aveces a uno se le olvidan esas cosas maravillosas de su tierra. Y tambien me sirvio mucho para saber como otras personas miraban nuestra hermosa ciudad en la que infortunadadmente si se puede ver demasiada pobreza. Gracias por visitar y recomendar a Colombia.
Isolina Howard
By: isolina on February 2, 2009
at 5:02 pm